Inserción: una experiencia de formación integral  

Inserción: una experiencia de formación integral

Lic. Ricardo David Rosas Ojeda

Responsable de Proyectos Alternativos de Servicio Social

Durante el Verano 2026, 32 estudiantes de diversas carreras vivieron la experiencia del Servicio Social de Inserción durante nueve semanas, participaron en distintos proyectos que atienden diversas problemáticas sociales en diferentes regiones de México. Este año, las y los estudiantes estuvieron presentes en Tijuana, Nogales, Guadalajara, Temacapulín, San Luis de la Paz, León, Huayacocotla, Zautla, Oaxaca, Zipolite, Tuxtla y San Cristóbal de las Casas, donde colaboraron en proyectos relacionados con migración, infancias, desarrollo comunitario y trabajo con personas con discapacidad. 

Dicho esto, como responsable del proyecto de Inserción me gusta pensarla como una experiencia que transforma a la persona desde la acción cotidiana y la introspección ante una realidad de desigualdad social que vive el país, reconociendo la presencia del “otro/otra” como una oportunidad para dignificar la diferencia y entender diversos modos de proceder en un mundo de absolutos.  

He notado que vivir el Servicio Social de Inserción en un lugar distinto al propio implica un proceso particular. Significa llegar a una comunidad con costumbres, dinámicas y formas de relacionarse diferentes, llevando consigo las propias expectativas y maneras de entender el mundo. En este sentido, la Inserción transcurre por dos caminos simultáneos que, al encontrarse, convierten la experiencia en un proceso profundamente transformador. 

Por un lado, está la experiencia vinculada con el proyecto de Servicio Social, que implica realizar actividades específicas orientadas al cumplimiento de un objetivo colectivo y vinculadas con la misión de una organización civil. Esto implica poner en juego habilidades personales y profesionales al servicio de un trabajo continuo con una población determinada, en un proceso donde el aprendizaje y la enseñanza coexisten. Mientras se aporta desde los propios conocimientos y capacidades, también se aprende de las personas, de la comunidad y de las circunstancias que atraviesan el proyecto. 

Por otro lado, se encuentra la adaptación a la vida comunitaria. Durante nueve semanas, las y los estudiantes comparten espacios y dinámicas de convivencia con otros integrantes de la Ibero León y, en ocasiones, con personas voluntarias provenientes de distintas partes de México y del mundo. Esta experiencia exige construir acuerdos, reconocer diferencias, resolver conflictos y desarrollar formas de convivencia armónica dentro de un contexto específico. Así, la comunidad que se construye durante la Inserción se convierte también en un espacio de aprendizaje. 

Por lo tanto, la Inserción desafía a la persona de manera integral. Es un proceso que implica aprender a construir comunidad, poner en juego las propias habilidades, reconocer las diferencias y, al mismo tiempo, ordenar los movimientos internos que surgen cuando aquello que damos por conocido se encuentra con una realidad distinta.  

En este sentido, la formación de la persona se visibiliza desde distintas dimensiones, las cuales interactúan entre sí para poder formar aprendizajes auténticos que no se quedan en los distintos lugares en donde colaboran, sino que se apropian de ellos como herramientas concretas que son recursos a implementar al regreso a la Universidad y a la vida en general. 

Por último, me gustaría cerrar con un profundo agradecimiento a las instituciones que nos abren las puertas para colaborar, por apostar un proyecto en común que implica gestión y dialogo constante. También agradecer a las y los jóvenes que se animan a vivir esta experiencia, y le dan un sentido distinto al “ser” universitario, sus reflexiones e historias fortalecen el significado de mi labor en la Ibero León y motivan mi crecimiento como persona y como profesional.  

EN ESTE NÚMERO

  • 2 al 7 de septiembre

    Solicitud de exámenes a título extraordinario

  • 16 de septiembre

    Descanso obligatorio

  • 21 al 25 de septiembre

    Periodo de evaluación

  • 28 de septiembre

    Fecha límite de captura de calificaciones parciales y faltas

  • 29 de septiembre

    Publicación de calificaciones parciales y faltas